Archivos Mensuales: enero 2013

Exaltación a la marioneta

Hace tiempo que quiero escribir un post sobre las marionetas. Es un arte que desde unos años atrás me atrae y sorprende. A ello posiblemente influyeron algunas películas en las que su manipulación me pareció mágica: como en Noviembre, de Achero Mañas, en Cómo ser John Malkovich de Spyke Jonze o en La Doble Vida de Verónica, de Krzysztof Kieslowski.

Hoy me apetece hacer una referencia exaltada a este mundo por la marionetista que tengo dentro y que ahogo cada día. Mi trayectoria con las marionetas es corta en experiencia, pero larga en ensoñaciones. Inicié en el Teatro Museo del Títere y el Payaso de Valparaíso, Chile, un curso de marionetas del que me acabé desapuntando porque nunca llegábamos a manipular ninguna, y después de mi frustración realicé con Hannah a Rosita, que se muere de risa en mi habitación pero que a mí me encanta sacarla de vez en cuando y verla con su vestido amarillo de diva latina cantante de boleros. Algún día que he podido manipularla en presencia de alguna persona de corta edad, me he dado cuenta, como tantas otras veces, del poder enorme que ejercen estos muñecos animados sobre los niños: se creen que son humanos, les hablan y miran a los ojos, y les llevan a zambullirse en un mundo mágico que no todas las técnicas de animación pueden conseguir. Pero no sólo emocionan a los niños, también el adulto se conmueve tanto siendo espectador como titiritero, estos últimos creyéndose en posesión de verdaderas personitas inanimadas, de hijos de papel, de animales sin vida, pero que tocados por un humano se vuelven totalmente autónomos.

Y es que el arte de la marioneta engloba a su vez muchas otras disciplinas, como el teatro, la creación manual y artística, la música y la expresión corporal, entre otros. Además,  como ocurre con el circo, es para todos los públicos.

Marioneta puede ser todo, los hay que las hacen con rollos de papel higiénico, con palos de helado, con cualquier objeto como vasos de plástico, que se lo digan a la compañía valenciana Bambalina Teatre con su espectáculo Cosmos. Esta compañía es también la culpable de que mi admiración por las marionetas no cese, pues asistí a su obra Carmen, un verdadero ejemplo de las cosas maravillosas que se pueden hacer con muñecos bien dirigidos.

En otra onda más cómica y provinente de otro país (Francia), está Ma Foi de la Compagnie À, espectáculo delirante a cargo de una religiosa que manipula las figuras de un belén. Tuve ocasión de verlo en el Festival Orbis Pictus, que tiene la genialidad de esos festivales temáticos en los cuales es el espectador el que va descubriendo las funciones de una manera íntima y personalizada, organizando su propio recorrido. El día pasado en el Palais de Thau, junto a la increíble catedral de Reims, lo recuerdo como  un día onírico, en el que no sé bien qué parte era real y qué parte fantasía. Me cantaron una nana rodeada de gente, tuve en mis manos hombres pajaro, los dedos de alguien se alargaron hasta convertirse en minusculas piernas con zapatos rojos. Me invitaron a soñar, y sólo por eso ya merece la pena que escriba este artículo.

Para que la creación de estas piezas detallistas y maravillosas proliferen, se ha de apostar por la formación de profesionales titiriteros que sigan invitando al sueño tanto a niños como a mayores. En Francia, encontramos el Institut International de la Marionnette de Charleville Mezieres; en España, si bien nos queda mucho que aprender de nuestro país vecino, existe la federación Unima. 

Igualmente se ha de dar cabida en nuestras ciudades a eventos dedicados a este arte, como en la Fira de Tàrrega o incluso en encuentros más pequeños como el Festitíteres de Alicante.

En definitiva, se debería sensibilizar a la población y apostar por las marionetas para que se siga creando e innovando, porque a todo el mundo le sienta bien soñar de vez en cuando.

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Arreplegant memòries del mas

http://ciudaddelasombra.net/portfolio/item/arreplegant-memories-del-mas/

“Arreplegant memòries del mas” es un vídeo documental que ha realizado Jose Abellán para apoyar mi trabajo final del máster de Gestión Cultural. Se trata de un proyecto de investigación y un proyecto expositivo en torno a la figura del masero de la Font Roja, en Alcoi. El oficio de masero en esta zona está en peligro de extinción, y los que quedan ya son pocos. Ellos poseen un rico patrimonio etnológico y unos conocimientos específicos del territorio que corren el riesgo de perderse. Y por eso este vídeo que, en el caso de que el proyecto expositivo se haga realidad, se convertirá en un elemento más de la exposición, siempre buscando recuperar y poner en valor el mundo que envolvía a los maseros de la Font Roja.